No se relaja y se queda en casa

MI HERMANO SANTIAGO

Hemos ordenado una misa para el poeta Santiago Aguilar, y se hará en la iglesia Santa Rosa de Trujillo. Quienes deseen acompañarnos pueden entrar en la página de Facebook del padre Víctor Hugo Tumba el sábado 13 de junio a las 12m.

Por Eduardo González Viaña

Publicado: 2020-07-07

“No cantes a la lluvia, poeta. Haz llover”.- Varias veces he recordado este verso de Vicente Huidobro cuando leía a Santiago Aguilar. En él se hacen claras, poema a poema, las artes de un extraordinario creador: el que tuvo que ser para merecer el cariño de quienes con él caminamos juntos por la vida. 

Me avisan que Santiago ha fallecido esta mañana y me cuesta trabajo comenzar a hablar en pasado acerca de él porque, entre tantos locos, fue el más loco y mágico de mis amigos desde los días en que, por pura locura, fundamos el Grupo Trilce de Trujillo.

Críticos ilustres- como Ricardo González Vigil- han juzgado su obra .A mí no me corresponde hacerlo porque siempre he sabido degustar la poesía, pero no juzgarla. Hablaré más bien de lo que soñábamos los muchachos de Trilce. Los poetas de aquellos tiempos, y también los que no éramos poetas, habíamos proclamado nuestra devoción por las mismas utopías y éramos testigos de la batalla heroica en que se empeñaba nuestra gente para conquistar el reino de la libertad. En esas condiciones, la poesía resulta el mejor testimonio de las acciones de los hombres sobre la tierra.

Tanto empeño le vimos a nuestra niñería de fundar un grupo literario (creo que yo no tenía todavía 17 años) que muchos terminaron por creerlo y creo que nosotros también.

El filósofo Antenor Orrego, el primero en reconocer a César Vallejo y su mejor amigo, llegó a Trujillo a visitarnos y en una actuación pública en el Teatro Municipal, dijo que el Grupo Trilce era el sucesor del Grupo Norte, y que podía reconocer entre nosotros la sombra de sus viejos compañeros.

Santiago tomó la posta que nos dejaba César Vallejo y se atrevió a crear un lenguaje que resulta una remembranza amorosa de la historia que nos tocó vivir.

Luis de la Puente Uceda, Javier Heraud, Malcolm X, Martin Luther King y el Ché Guevara eran los héroes y mártires que poblaban nuestros sueños mientras sembraban de utopías el mundo. En nuestro tiempo, algunos timoratos nos dan la orden de olvidarlos o de hablar con desdén de ellos, pero Santiago no obedeció, y todo el tiempo fue el mismo Santiago que conocí cuando él tenía 19 años.

Repito que Santiago fue siempre el mismo Santiago jovensísimo, pero harto de que lo consideraran inmaduro se dejó crecer una barba que le llegaba hasta el estómago.

Esta mañana estuve hablando con Walter Palacios, miembro también de “Trilce”, en el que se hallaban Juan Morillo Ganoza, Manlio Holguín, Armando Reyes, Manuel y Mercedes Ibáñez Rosazza, Teodoro Rivero Ayllón, Jorge Díaz Herrera, Juan Paredes Carbonell, Gerardo Chávez, entre otros.

Me pidió Walter que recordara la época en la que fuimos a visitar a Santiago en la cárcel pública de Trujillo. No voy a decir que era inocente. Era culpable de un delito quijotesco. Estaba trabajando en la Corte Superior de Justicia de Trujillo y, tanta pena le dieron los reclusos de la cárcel que comenzó a expedir órdenes de libertad para ellos. Como al personaje de Cervantes, lo traicionaron sus defendidos y por eso él estaba allí en lugar de ellos.

No sé cuántas veces he dado el nombre de Santiago Aguilar a mis personajes. Mi novela “El camino de Santiago” le debe su nombre, y por todas estas razones, me resisto a hablar de él en pasado.

Me dijeron esta mañana que había fallecido, pero Santiago será para mí el mismo hermano del Grupo Trilce, aquel de los delitos quijotescos, aquel que ingresó a la vida sin pedir permiso y que no pide permiso ahora para seguir venerando nuestras utopías. Y por todo eso creo que Santiago no canta a la lluvia, sino que hace llover.


Escrito por

EDUARDO GONZALEZ- VIANA

Novelista, periodista y profesor universitario en Estados Unidos, Eduardo González Viaña publica cada semana la columna “Correo de Salem” que aparece en diarios de España y de las Américas. Inmigración, cultura y análisis político son sus tópicos más frecuente


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El correo de Salem

Un blog de Eduardo González Viaña