Yo me quedo en casa

EL CONCURSO QUE GANÓ BRYCE

Podría participar en el concurso el exrepresentante ALBERTO DE BELAUNDE quien ofreció al fujimorismo el proyecto legal  para demoler las tumbas y profanar los cadáveres de los presos muertos en los penales.   Tal vez De Belaunde dio la justificación legal porque, para él, los cadáveres no pertenecían a blancos respetables.

Eduardo González Viaña

Publicado: 2020-01-15

Acaba de realizarse un concurso de hombres parecidos a PHILLLIP BUTTERS. El ganador es… MARIO BRYCE. 

Como se sabe, Butters hizo noticia el año pasado por embestir a través de la televisión contra los afrodescendientes en un ataque de racismo más propio de un blanquito pecoso que del zambito con anteojos que aparece cada día en la pantalla chica.

En el concurso, el buen Butters quedó como modesto finalista. El segundo puesto lo ganó CARLOS BRUCE.

Como se recuerda, el año pasado, el representante de ese nombre además de exhibir su racismo, arremetió contra los ciudadanos que no hemos nacido en Lima, entre quienes se encuentra el presidente Vizcarra. Para él, el término “provinciano” es opuesto a “blanco” como se supone él. Si se hubiera mirado en el espejo se habría visto más bien como un “zambito lavado” siguiendo la extensa nomenclatura que han creado los racistas.

El racismo en el Perú es una pasión ilusoria. No es practicado por blancos puros, que aquí no existen, sino por quienes aspiran a serlo, cholos, zambos, blancoides e indioides, todos los cuales se blanquean choleando o terruqueando. O como hace Bruce, provincianeando.

Butters, Bryce y Bruce tienen en común un apellido extranjero. Sin embargo, los apellidos en otro idioma no indican necesariamente un ancestro étnico. Como se sabe, los dueños de tierras solían dar su apellido a los peones, lo cual se llamaba “patrocinio”. Además, el derecho de pernada y la violación fueron causantes de muchos cruces raciales. Blancos, blancos, los únicos que pueden estar seguros de serlo en el Perú son los albinos.

Además de su ignorancia, los racistas peruanos tienen en común el ser sumamente perversos. Tal puede verse en el genocidio de los mayorunas practicado en 1964 por Belaunde contra miles de indígenas de esa etnia en nombre del “progreso” así como, la calificación de ciudadanos de segunda clase dado por Alan García a los habitantes de la selva para justificar arrebatarles sus territorios ancestrales o incluso eliminarlos.

Incluso en nuestros días podría participar en el concurso el exrepresentante ALBERTO DE BELAUNDE quien ofreció al fujimorismo el proyecto legal que este requería para demoler las tumbas y profanar los cadáveres de los presos muertos en los penales. La- nunca probada- pertenencia de los difuntos a un grupo terrorista no justifica ese sacrilegio. Tal vez De Belaunde dio la justificación legal porque, para él, los cadáveres no pertenecían a blancos respetables.

O tal vez aspira a crear una nueva clase de judíos peruanos, seres humanos que en el siglo posterior al conflicto interno pueden ser despojados de todo derecho o dignidad, aún cuando ya son cadáveres.

Ahora, el señor Bryce, candidato de un “partido” llamado “Solidaridad” supone que con jabones puede hacernos blancos, tan blancos como se supone él, o tan amarillos como es el color de su “partido”.

Ganó el concurso de racistas y de sádicos. Le ganó al propio Butters. Barrió.


Escrito por

EDUARDO GONZALEZ- VIANA

Novelista, periodista y profesor universitario en Estados Unidos, Eduardo González Viaña publica cada semana la columna “Correo de Salem” que aparece en diarios de España y de las Américas. Inmigración, cultura y análisis político son sus tópicos más frecuente


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El correo de Salem

Un blog de Eduardo González Viaña