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RACISMO SOBRE LAS NUBES

Si el gobierno peruano no hace renunciar a su ministro de Relaciones Exteriores, estará asumiendo toda la culpa de lo que pudo ser una cobarde masacre y elevando el racismo al nivel del espacio aéreo. Sobre las nubes.

Por Eduardo González Viaña

Publicado: 2019-11-18


Dos peruanos hicieron noticia este año por sus expresiones repletas de odio racial. Uno y otro, el periodista Phillip Butters y el ex congresista Carlos Bruce, son a primera vista, un machihembrado de orígenes étnicos.

Butters agarró un micrófono y embistió contra la población afrodescendiente. Si solo lo hubiéramos escuchado por radio, habríamos pensado que se trataba de un pelirrojo pecoso, pero la televisión nos mostraba que quien hablaba era un zambito con anteojos.

Por su parte, Bruce pretendió ningunear al presidente Vizcarra de quien dijo que había sido integrado a la “plancha” presidencial de PPK para representar a lo no blanco y lo provinciano.

En su indigente cultura y pobre conocimiento del país, Bruce se supone “blanco” (aunque sea “zambito lavado”) y hace que el vocablo “provinciano” equivalga a no blanco, ignorante, pobre, retrasado e incapaz de asumir funciones políticas de importancia.

Allí debería haber terminado todo, pero no fue así. Ahora, el ninguneado se acaba de poner en la cola de una corriente racista latinoamericana dirigida contra el presidente de Bolivia Evo Morales que había sido víctima de un golpe de Estado.

En una actitud que asombra a quienes lo teníamos por hombre sensato, el señor Vizcarra de noviembre no parecía ser el mismo señor Vizcarra del 25 de junio de este año que, en Ilo, celebrara un gabinete binacional con el presidente Evo Morales y, entre apretones de manos repetidos abrazos, recalcaba las estrechas relaciones entre países y mandatarios.

Ahora, a mitad de noviembre, el presidente del Perú inició una suerte de cacería aérea contra su par boliviano que pudo terminar en una catástrofe con la muerte del perseguido, su vicepresidente y una de sus ministras, así como del piloto y la tripulación del avión mexicano que habían ido en misión de salvataje.

NUNCA SE HABÍA VISTO UNA PERSECUCIÓN TAN FEROZ. El avión mexicano sobre nuestros cielos volaba errático de uno a otro lugar eludiendo países que le negaban escala técnica, recarga de combustible, o simplemente volar sobre su espacio aéreo.

CUANDO PODÍA PERDER LA CAPACIDAD DE VUELO, la pericia del piloto evitó la desgracia en una noche que duró dos días debido decisiones infames que repugnan lo ético y lo civilizado.

¿Y qué tiene que ver en esto con el racismo? Por boca de los propios golpistas y de la “presidenta” en funciones, el gobierno de Bolivia no volverá a corresponder a los indios. Lo ha dicho ella, cuyos rasgos aborígenes tratan de disimularse bajo una cabellera rubia con su plata y lo ha reafirmado Camacho, el ideólogo que, Biblia en mano, asegura ver a Dios volando de regreso a palacio de gobierno.

El golpe tenía dos razones inmediatas, una era la minería y el litio, la segunda era la proclamada independencia de Bolivia contra el neoliberalismo por parte de Evo Morales. El suyo era un gobierno izquierdista sumamente exitoso que incluso recibió parabienes del propio Fondo Monetario Internacional.

Aunque nuestras oligarquías se suponen blancas, tanto en el Perú como en Bolivia y la mayor parte de la región, los únicos blancos que pueden estar seguros de serlo son los albinos. Sin embargo, los golpistas se declaran blancos y, en Bolivia, han convertido en dictador y en “jeque árabe” a un dirigente que además de ser declaradamente indio, tiene orgullo de serlo.

De la misma manera que, en el nivel nacional, los mestizos se blanquean choleando, en la escena latinoamericana, muchos gobiernos tratan ahora de “blanquearse” atacando a quien consideran un indio levantisco supuestamente opuesto a la modernidad y el progreso, pero autor de un verdadero milagro económico.

A partir de ahora, comienza el terruqueo de los gobiernos que que quieren ser independientes. Se les llamará indios o evistas. Es una simplificación racista. Bien se ha dicho que después de Evo comienza el medioevo

Si el gobierno peruano no hace renunciar a su ministro de Relaciones Exteriores, estará asumiendo toda la culpa de lo que pudo ser una cobarde masacre y elevando el racismo al nivel del espacio aéreo. Sobre las nubes.


Escrito por

EDUARDO GONZALEZ- VIANA

Novelista, periodista y profesor universitario en Estados Unidos, Eduardo González Viaña publica cada semana la columna “Correo de Salem” que aparece en diarios de España y de las Américas. Inmigración, cultura y análisis político son sus tópicos más frecuente


Publicado en

El correo de Salem

Un blog de Eduardo González Viaña